Cólico renal
Dolor intenso en espalda o costado que puede avanzar hacia el abdomen bajo, la ingle o los genitales.
Los cálculos urinarios pueden provocar dolor intenso, obstrucción urinaria e infecciones. El Dr. José Ramón Márquez ofrece valoración y tratamiento especializado para piedras en riñón en Hermosillo.
Son depósitos sólidos que pueden formarse en el riñón y desplazarse hacia el uréter. Algunos no causan molestias; otros obstruyen el flujo de orina y producen un cólico renal intenso.
Dolor intenso en espalda o costado que puede avanzar hacia el abdomen bajo, la ingle o los genitales.
Puede aparecer sangre visible o microscópica, ardor, urgencia o necesidad de orinar con mayor frecuencia.
El dolor puede acompañarse de malestar, sudoración, náusea o vómitos que dificultan la hidratación.
La presencia de fiebre o escalofríos junto con dolor renal o sospecha de obstrucción puede indicar infección en una vía urinaria bloqueada. Esta combinación no debe manejarse únicamente con analgésicos en casa.
Si el dolor cedió, encontraste una piedra al orinar, tienes hematuria o has presentado cálculos anteriormente, conviene revisar si quedaron fragmentos y cómo reducir el riesgo de recurrencia.
El plan depende del tamaño, ubicación, grado de obstrucción, presencia de infección y función del riñón.
Ayuda a identificar sangre, inflamación o datos de infección. Si se sospecha infección puede requerirse cultivo.
Los estudios de sangre permiten valorar el funcionamiento renal y orientar la seguridad del tratamiento.
El ultrasonido o la tomografía permiten conocer localización, tamaño y repercusión sobre la vía urinaria.
No. Algunos pueden expulsarse y otros requieren intervención. La decisión no depende únicamente del tamaño.
En casos seleccionados se utilizan analgésicos, hidratación habitual y vigilancia con instrucciones claras para regresar.
Determinados cálculos ureterales pueden beneficiarse de medicamentos que facilitan su paso. No es adecuado para todos y requiere seguimiento.
Se considera cuando la expulsión es poco probable, persisten el dolor u obstrucción, existe deterioro renal o aparecen otras complicaciones.
El ureteroscopio se introduce por la vía urinaria para localizar el cálculo. El láser puede fragmentarlo y, cuando es conveniente, algunos fragmentos se extraen.
Puede utilizarse para cálculos localizados en determinados segmentos del uréter.
Permite acceder a zonas más altas del uréter y al interior del riñón en casos seleccionados.
Ayuda a mantener el drenaje mientras disminuye la inflamación. Se coloca cuando está indicado; no es obligatorio en todos los procedimientos y generalmente requiere retiro posterior.
Depende de su tamaño, ubicación y anatomía, además del dolor, la función renal y la presencia de infección.
Forzar líquidos durante un cólico no garantiza la expulsión y puede aumentar las molestias. La hidratación se adapta a tolerancia y situación clínica.
La energía del láser permite fragmentar el cálculo bajo visión endoscópica para facilitar su extracción o eliminación posterior.
No. Se decide según inflamación, obstrucción, dificultad del procedimiento y necesidad de asegurar el drenaje.
Puede producir urgencia, frecuencia, sangre temporal en la orina o molestia lumbar. El seguimiento ayuda a controlar síntomas y programar su retiro.
La prevención depende del tipo de piedra, alimentación, líquidos, enfermedades asociadas y, en algunos pacientes, estudios metabólicos.
Agenda una valoración para localizar el cálculo y conocer las alternativas. Si además hay fiebre, escalofríos o dolor incontrolable, utiliza la línea de urgencias.